Tu vida es un árbol

Si tan solo pudieramos ver nuestra vida como si fuera la de un árbol….

si pudiéramos percibirnos en el contexto de la vida como totalidad, aprovechando cada etapa por lo que esa etapa significa, sin adelantarnos ni quedarnos extrañando lo que ya fue…

que felices seríamos…

Nuestra vida es exactamente como la de un arbol.

En este video, te muestro por que.

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11 respuestas a Tu vida es un árbol

  1. Susana Cattaneo dijo:

    Gracias Flavia por este hermoso vídeo. Me llena de vida.

  2. silvia dijo:

    Es maravilloso lo que decís y lo que nos haces ver……
    Cuanta verdad en ese ciclo de vida, de enseñanza, de entrega.
    Gracias por todo lo que nos das.

  3. Andrea Alfonso dijo:

    Me hizo reflexionar muchisimo. Beso. Andrea.

  4. Ángela Ester Jofré dijo:

    <hermosamente sencillo y directo, gracias. No recuerdo quien dijo acerca del árbol que es un ser maravilloso, porque nunca le dá la espalda a nadie. Abrazo

  5. Excelente la lección, solo nos basta con observar la naturaleza. Tengo 67 años y también otra comparación aunque amo profundamente nuestra madre tierra yo decía siempre lo siguiente porque me gustan a los aviones.
    El nacimiento es como el despegue de la pista de aterrizaje y es una maniobra bastante más compleja y que hay que ser preciso para que tenga éxito.
    La niñez y adolescencia es el ascenso.
    La adultez es el avión ya estabilizado que emprende su correcto rumbo. En todas las etapas puede haber turbulencias simples, tormentas algunas de ellas peligrosas, o fallas mecánicas cualesquiera de estas cosas nos impondrían un aterrizaje forzoso.
    Luego el descenso o sea la vejez. Allí el piloto pide a la torre de control espacio para el aterrizaje que es nuestra muerte, pero muy a nuestra usanza los pasajeros aplauden a la tripulación por llevarlos a buen puerto lo que es una muy buena señal.

  6. Gaby Ratti dijo:

    Es difícil, yo lo entiendo así. Pero es difícil cuando al árbol lo han talado joven, cuando no lo han dejado crecer. Cuando el dolor queda, producto de esa tala. Matan el ciclo natural de la vida, no lo dejan florecer y dar frutos. Como el pobre Maturana, como cantaba el Cuchi Leguizamón, «su sangre llora primero».

    • Si, Gabriela, entiendo el dolor del que hablas, y seguramente, alguna vez, comprenderemos el sentido que ha tenido dentro de la perspectiva amplia de la vida como un todo. Hay arboles cuyas flores juveniles dejan un legado profundo, aun cuando no hayan dado fruto. Abrazo

  7. Florencia Verlatsky dijo:

    Hermosas, sabias y fructíferas palabras!
    Gracias, Flavia, por tu enorme capacidad de comunicar y tu determinación en «volver a tejer la tela cada mañana», como las arañas que me estás enseñando a querer y respetar.

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