Reflexiones acerca del amor

14 de febrero, en muchos países del mundo, se celebra el «día de los enamorados»…

A nadie le queda demasiado claro el origen del festejo, a pesar de que circulan varias historias paralelas de reyes generosos y personajes casi míticos. Sin embargo, esto no importa demasiado a la hora del saludo tierno y -sobre todo- las ventas de regalitos para la ocasión.

Como siempre, da material para el debate. Algunos aseguran no festejarlo jamás, para no adherirse a costumbres implantadas ni dejarse llevar por las tentaciones de la publicidad, otros se entregan sin ningún análisis ni prejuicio a disfrutar de un momento de corazones rosados y frases almibaradas.

Yo creo que toda fecha es arbitraria, si, sobre todo esta. ¿Quien podria pensar en celebrar sólo durante un día algo que está tan presente a cada momento en nuestras vidas, como el amor?

Al mismo tiempo, toda fecha es tambien una oportunidad de reflexionar: en este caso, acerca del lugar que ocupa en nuestro crecimiento esta forma de expresión del amor, la del amor romántico, el de la pareja, el del enamoramiento.

De todas las formas en que los humanos manifestamos el amor, es esta, quizás, la mas desafiante. No por nada es la que ocupa mas espacio en nuestras charlas, en nuestro arte y en los consultorios de nuestros terapeutas…

Nos tienta, nos magnetiza y hechiza, nos hace actuar en formas insospechadas. Nos vuelve autoconcientes, nos provoca mirarnos en el espejo, hablar frente a frente con nosotros mismos, transformar viejos hábitos, descubrir nuevos caminos. Es un extraordinario sanador y guía.

Nos hace transitar túneles oscuros y autopistas de luz, nos hace desear la vida o desaparecer en una nube cósmica, nos hace reir o llorar mas que cualquier otra cosa. Nos levanta a cielos sublimes con la misma mano con la que nos hizo bucear en la profundidad mas tenebrosa.

Definitivamente nos hace crecer, revelando nuestra autentica identidad. Nos entrena en el arte de recibir, en la maestria del comprender. Nos enseña de manera magistral de que se trata el juego de estar aqui: uno y otro, para llegar a ser el Todo.

Se puede trascender el amor romántico. Seguramente. Se puede dar y amar y sentir el extasis de otros amores, de entregarse a la causa, a la misión, al servicio, a los hijos, a la patria o al planeta entero.

Pero atención con negarlo! Porque en cuanto lo hacemos, como un duendecito travieso que solo viene a ver de que absurda manera se caen nuestras máscaras, se filtra por entre nuestros sueños. O tal vez, en una mañana cualquiera, cuando menos lo esperamos, nos toma desprevenidos y nos hace sonreir de una manera especial. De nuevo. Y el juego, vuelve a empezar.

Y entonces nos reiremos de nosotros mismos, de nuestras prevenciones y controles.

Porque el atraviesa todas nuestras armaduras para recordarnos que en el fondo de nuestro ser, sea cual fuere nuestra edad y nuestra condición, seguimos siendo niños enamorados.
y esa es quizás, la lección mas grande que viene a brindarnos.

¿Y en tu caso? ¿Cual es tu historia con el amor romántico? ¿Que lugar ocupa en tu vida?

Podés compartir aquí tu versión de este tema. Tu aporte siempre suma.

Abrazos!
Flavia Carrión

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5 respuestas a Reflexiones acerca del amor

  1. Andrea alfonso dijo:

    Hermoso! en mi caso a veces pienso que soy una eterna enamorada, me encanta !
    Hasta de lo mas sencillo como ser quedarme a mirar a uno de mis amores el mar…
    soy una enamorada de mi familia, me enamora de una reunion donde todos podemos estar felices!!! Pero si las armaduras han tapado mucho . Beso.

  2. Vale dijo:

    Tengo 42 años y después de dos separaciones muy dolorosas hoy me paro frente al amor de pareja de una manera totalmente distinta, ya no creo en el romanticismo ni en las frases almibaradas, ya no sufro ni me altero ni se me exalta de alegría el corazón, hoy simplemente disfruto del momento y no pienso en mañana y siento que si la persona que tengo al lado hoy mañana no está, para mí será igual que si estuviera, supongo que extrañaré un poquito algunas cosas y luego mi vida seguiría adelante igual, tranquila, con mis sueños y mis cosas sin que nada se altere demasiado. Por un lado está bueno vivirlo así, de esta forma tan distinta a cuando era mas chica, pero en otras ocasiones me digo si será que ya no me enamoraré nunca más o que el amor hoy lo mentalizo demasiado y que tengo muy claro que todo lo que me moleste sale de mi vida rapidamente y que primero está mi bienestar ante todo y al que no le guste, la puerta está abierta…puede irse…no quiero nada que me complique o que me genere la más mínima molestia y si siento esto, será porque estoy demasiado egoísta prefiero centrarme en mí y no en otro?, no quiero que nada me saque de mi eje…

  3. cecilia magnoli dijo:

    Enamorarse de la Vida, de la Naturaleza y de todos los Seres q en ella habitan con el mayor desapego posible…ese, es uno de mis más profundos deseos…Amar desde el alma,desde el espiritu y no desde el ego…

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