El espíritu de los árboles

arboles

texto de Tatanka Hunkesi (Pequeño Bufalo), comunicador de la nación Lakota-Sioux.

Estaba orando y tuve una visión que me gustaría compartir contigo. Me convertí en uno con los árboles en el bosque. 

El Espíritu de los árboles, arbustos y plantas estaba en mí y supe cosas desde su propia visión. Fue un sentimiento lleno de paz pero también muy excitante.

Como árbol, pude sentir la energía de la Madre Tierra entrando por mis raíces y fluyendo a través de mí hasta la misma punta de mis ramas y hojas.  Se vertió sobre las aves que anidaban en mí y las ardillas que trepaban por mis ramas. Sus mensajes, junto con la energía de la Tierra, fluyeron a través de mí hacia el cielo y hacia el Gran Espíritu.

Estuve así durante un largo rato.  Durante ese tiempo, se me recordó del poder de los Árboles.  Los árboles son las líneas de vida entre la Tierra y el Cielo.  Los árboles anclan a quienes viven en ellos y debajo de ellos, con el Gran Espíritu. Aún como un árbol, era consciente de mi ser.  Era consciente de mi vida. Me imaginaba creciendo fuerte y alto.  Sentía mi tronco firme y duro. Sentí mi conexión tanto con la Tierra como con el Cielo y cómo yo era el enlace entre ellos.

(…)

Las ramas del árbol sobre mi cabeza ondularon en la brisa y una nuez cayó del árbol.  Aterrizó cerca de mí.  La recogí y agradecí al árbol.  Entonces tuve otra visión.

Vi una tierra con los enormes árboles-gente. Parecían como árboles pero caminaban y caminaban y tenían familias.  Yo era un coyote, que corría entre ellos.  Un árbol se inclinó sobre mí y me llevó hacia arriba. Acarició la parte trasera de mis orejas de animal y dijo: “Nosotros los árboles, somos como las puntadas de una tela, mantenemos unidas las partes de la tela que viste a la Tierra. Si quitan demasiadas  puntadas, la tela se rasgará  y se desunirá.”

El movió mi cuerpo y me convertí en una babosa. Me puso sobre su corteza y me movía lenta pero constante. Me sentía feliz siendo una babosa sobre este gran Espíritu-Árbol.

“Cada árbol tiene un mensaje.  Para escuchar ese mensaje, párate entre nosotros y abre tu corazón.  Estamos esperando para contártelo”.

Mi visión terminó.

Cuando desperté, pensé: “Conozco el mensaje de los árboles. Por qué habré tenido esa visión?”  Entonces salí y me senté bajo los árboles cerca de mi casa.  Pude sentir su espíritu en torno mío. Me llenó y comprendí algo que no sabía antes. Hay incontables mensajes en los árboles. Ningún hombre puede conocerlos todos. Siempre tenemos espacio para aprender de ellos.

Ansié ser esa humilde babosa de nuevo. Para trepar por la corteza de un árbol, lenta pero constante y no tener preocupaciones.

(La próxima vez que te encuentres cerca de un árbol, recuerda esta visión y acércate a él, con el corazón dispuesto a escuchar el mensaje particular que tiene para ti.)

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goodmed

Flavia Carrión es instructora autorizada de ese curso. Mas información escribiendo a contacto@flaviacarrion.com.ar 

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4 respuestas a El espíritu de los árboles

  1. ana tubán dijo:

    hola, me gustaría saber sobre el curso, duración, costo y fecha, abrazón ana tubán

  2. gonzalo dijo:

    flavia como estas? me podrias pasar el instructivo y arancel para hacer el curso como instructor del curso de la buena medicina? por favor, muchas gracias! Gon.

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