Mi camino

Todo cambió en el año 1992.

Recién graduada como Licenciada en Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires, obtuve una beca para investigar las culturas mas antiguas del Valle Calchaquí.

En uno de los primeros recorridos en busca de materiales para mi investigación, sobre la ladera de un cerro, a 3500 metros de altura,  sola y exhausta, me encontré frente a frente con la experiencia límite de un apunamiento severo.

Falta de aire, sensación de angustia, la imposibilidad de llamar por ayuda, a muchos kilómetros del centro urbano mas cercano y sin ningún ser humano a la vista en el largo valle a mis pies, la situación parecía desesperante. Me dejé caer sobre una piedra y simplemente esperé.

Pero no me desmayé, ni empeoró mi estado.

Por el contrario: lo que sucedió fue extraordinario y hermoso.

Sencillo como respirar, la belleza del paisaje me rodeó y me sostuvo. La inmensidad, el silencio, me contagiaron una sensación de espacio sagrado, de paz completa y total. Ya no había angustia, sino felicidad. Ya no había miedo, sino agradecimiento.

Esto es Dios“, dije en un suspiro.

Claro que sí, m´hijita“, respondió una mujer que se había sentado junto a mí sin que la hubiera visto.

Era una pastora de la Puna, una de tantas que con sus cabritas y sus hojitas de coca van trashumando el cerro cada uno de sus días, haga frío o calor, con esfuerzo y cansancio, pero siempre, -siempre- con una sonrisa en los labios y amor en el corazón.

Y así empezamos a hablar del Espíritu, y de la vida, y de como ser feliz siempre.

Decidí entonces que mi tarea era distinta a la que yo había imaginado, que no era la investigación académica el propósito que me movilizaba a la acción, sino el recuperar y compartir con las personas que lo necesitaran lo que los maestros de las culturas ancestrales de la Tierra tienen para enseñar.

Porque se puede ser feliz más allá de cualquier circunstancia.

Sólo tenemos que recordar cómo se hace.

Yo no era feliz en ese entonces.

A pesar de haber conseguido aquello con lo que todo graduado sueña (una beca de la Universidad) y lo que muchas personas anhelan (una familia), no era un presente brillante.

Trabajar en el ambiente académico me hundía en situaciones de intrigas y lucha de egos de las que no me sentía parte. Los estrictos estándares de “cómo debía hacer mi trabajo” me impedían -a fuerza de las críticas de mis colegas- expresar lo que mi sensibilidad ansiaba: compartir con la gente del pueblo sus ceremonias y vivencias, aprender con humildad lo que los libros no enseñan, recuperar lo humano esencial, mas allá de los artefactos enterrados.

Mi vida familiar -además- era un desastre. Una situación doméstica cada vez mas violenta amenazaba mi vida y la de mis hijas.

No lo sabía entonces, pero el Gran Misterio se estaba encargando de limpiar mi realidad de todo lo que me impedía ser yo misma y entregar a mi comunidad aquello que era lo mío.

Desde aquel encuentro maestro del apunamiento pasó de todo. Me enfermé gravemente, me quedé sin trabajo, transité una experiencia cercana a la muerte cuando la agresividad de mi hogar estallo con toda la furia.

Finalmente: tuve que empezar de cero.

Y fue lo mejor que me pudo pasar. Porque liberada de todo lo que no me representaba pude sincerarme conmigo y dar el salto hacia lo que si era mi llamado. Algo que (en ese momento no lo sabía) me iba a ubicar en mi lugar de comunicadora de la tribu, transmitiendo enseñanzas, saberes y experiencias con cientos y cientos de personas a través de mis talleres, mis programas de radio y mis libros.

Fue un salto al vacío? Así parecía al principio, pero no. Fue un salto hacia la plenitud, hacia una felicidad que no requiere de complementos ni aditivos. Fue un salto a mi naturaleza sagrada.

Quiero ayudarte a dar ese salto con armonía, sin que tengas que llegar a una situacion limite para lograrlo.

Nos vemos pronto.

Flavia Carrión


Como parte de su camino como comunicadora de sabiduría natural, Flavia Carrión se formó como instructora en filosofía nativo americana (Good Medicine Society, Arkansas, USA) y ha recibido entrenamiento de parte de maestros de diversas culturas (entre otras: chamanes siberianos, sangoma zulues y yatiris aymara).

Desde el año 2001 comparte la sabiduría ancestral aplicada a través de sesiones, talleres, conferencias y charlas abiertas, en Argentina, Uruguay, Chile y España.

Ha publicado “Chamanes y Poetas: el camino de la Espiritualidad Natural” (2008), “Descubre la sabiduría de los Animales de Poder” (2013) y “Fuera de mi cabeza! Una guía para liberarnos del parásito mental.” (2015). A través de su blog y newsletter ha publicado mas de una docena de ebooks de prácticas ancestrales para el desarrollo personal.

Puede escuchar alguno de sus audios de meditacion y podcasts aqui:

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