18 acciones alternativas para combatir al parásito mental

parasito1El parásito mental es un desequilibrio en el diálogo que mantenemos con nosotros mismos que provoca problemas de todo tipo. Es “esa voz en la cabeza” que no para de hablar.

En el ámbito de los proyectos, el parásito mental condiciona mucho nuestro crecimiento personal. He resumido algunos de los trucos que utiliza, para que estés alerta y opciones alternativas para que puedas evitar sus efectos:

  1. Nos hace sentir lástima de nosotros mismos

Los problemas existen, es indudable. Pero sentir pena por nosotros mismos es una elección. Tanto si estamos luchando con problemas de dinero, de salud o afectivos, sentir lástima por nosotros no los resuelve. El parasito mental nos hace sentir lastima por nosotros mismos como estrategia para impedir nuestro avance.

Acción alternativa:  concéntrate en cómo vas a sentirte cuando resuelvas esos problemas y estarás en un estado de conciencia mas afín a su resolución.

  1. Nos hace culpar a otros

Otra de las tentaciones en las que el parásito nos hace caer es en cargar la responsabilidad de nuestros problemas en otras personas. Pensar que la culpa de todo la tiene tu madre, tu pareja o el gobierno, no resuelve nada y te quita poder.

Acción alternativa: concéntrate en el problema como entrenamiento y en lo que vas a aprender si te haces cargo de tu responsabilidad.

  1. Nos hace evitar el cambio

parasito 3Los seres humanos tenemos tendencia a mantenernos en una zona de confort, de seguridad, evitando los desafíos o los aprendizajes que el cambio puede traer. Sin embargo, el cambio suele abrirnos la oportunidad de una vida mejor. El parásito tratará de convencerte por todos los medios que es mejor “malo conocido que bueno por conocer” y te mantendrá paralizado en un trabajo, una relación o un estilo de vida que te hacen daño.

Acción alternativa: concéntrate en la aventura de lo nuevo y recuerda que sin cambio no hay mejoras.

  1. Nos hace perder tiempo con aquello que no puedes controlar

Muchas veces perdemos más tiempo tratando de que no suceda lo inevitable que tratando de prepararnos para la contingencia. Así, perdemos energía que necesitamos para resolver lo que requiere de nuestra atención y lo otro, de todas formas sucede. Por ejemplo, nos hace repetir en nuestra mente las imágenes o conversaciones que “pudieron haber sucedido”.

Acción alternativa: concéntrate en las experiencias que constituyen tu responsabilidad plena.

  1. Nos hace complacer a los demás

Por mucho que digamos que no nos interesa la opinión de otros, de hecho sentimos la presión de la mirada ajena. Este hábito provoca que la mayor parte del tiempo actuemos instintivamente siguiendo el impulso a hacer lo que otros aplaudirán o aprobarán. Sin embargo, esta actitud suele oponerse a lo que realmente deseamos, generando un desgaste inútil. Por otro lado, buscar la aprobación de los demás es una búsqueda utópica, ya que nunca es posible complacerlos a todos y eso te dejará siempre con una sensación de insatisfacción.

Acción alternativa: concéntrate en hacer lo que amas y así estarás ayudando a tu comunidad de forma mas efectiva.

  1. Nos hace dudar interminablemente ante las decisiones

parasito 2Un camino de felicidad está trazado sobre millones de pequeñas decisiones. Si no nos atrevemos a tomarlas, porque dudamos mucho o porque esperamos que todo esté perfecto antes de empezar a caminar, nunca lo lograremos. La duda hace perder energía y pone la atención en lo que nos falta en lugar de lo que tenemos.

Acción alternativa: concéntrate en tus certezas. Registralas por escrito. Revisalas a menudo.

  1. Nos hace vivir en el pasado

La nostalgia por los tiempos antiguos puede ser muy dañina, tanto si añoramos lo que ya se fue como si seguimos lamentándonos por lo malo que pasó. El pasado está ahí para aprender de él pero no para vivir de él.

Acción alternativa: concéntrate en el presente, a cada momento. Así honrarás lo aprendido en el pasado y construirás una realidad mejor.

  1. Nos hace repetir los errores

Se dice que el ser humano es el único que puede tropezar dos veces con la misma piedra. ¿Por qué sucede esto? Porque habitualmente pasamos muy rápido del error a la corrección sin detenernos a pensar qué hemos aprendido de la situación, de qué manera fuimos nosotros los que generamos las condiciones para ese error.

Acción alternativa: concéntrate en aprender de cada error, deteniéndote a analizar la serie de decisiones que te condujeron a ellos.

  1. Nos hace envidiar el éxito ajeno

Los logros de otra persona pueden hacernos felices si son personas queridas, pero ¿qué sucede cuando esos logros son obtenidos por personas que consideramos esencialmente innobles o perversas? Ver esas situaciones como injusticias puede golpear duramente nuestra energía, ya que perjudica nuestra confianza en un orden cósmico esencialmente justo. Es una lucha mental inútil. Nuestro concepto de justicia no puede abarcar la infinidad de la experiencia humana.

Acción alternativa: concéntrate en tus propios sueños y en la gran aventura que constituye ir por ellos.

  1. Nos hace abandonar los objetivos

parasito 4Naturalmente, cuando algo no sale como esperábamos sentimos deseos de abandonar el proyecto. La vergüenza, la decepción y el cansancio nos hacen desear dejar todo, evitando así un posible nuevo fracaso. Pero si no lo intentas, el éxito tampoco llegará. Este patrón de abandonos recurrentes es uno de los trucos favoritos del parásito para consolidar una visión limitada d ti mismo.

Acción alternativa:  concéntrate en lo valiente que eres al intentarlo de nuevo cada vez que vuelvas a intentarlo.

  1. Nos hace llenar los silencios

A veces parece que una vida exitosa o feliz implica llenar de tareas, relaciones, sucesos y actividades el día. Así ignoramos el silencio, los vacíos, las pausas, que, en realidad, son las que le dan sentido a todo lo demás. Es como una canción: son las partes entre notas las que definen la esencia de la melodía, y no las notas en sí. El parásito detesta el silencio, porque allí puedes escuchar tu auténtica voz: la del alma.

Acción alternativa: concéntrate en los momentos de calma que puedes disfrutar, escucha tu silencio interno, conecta desde ese silencio con tu Naturaleza Sagrada.

  1. Nos hace sentir que el mundo nos debe algo

La vida nos lo da todo: oportunidades, recursos, capacidades y talentos. Somos nosotros los que –a veces– evitamos aprovecharlas o nos ubicamos en la cómoda postura de la víctima. Ver la realidad como una lucha entre nosotros y los otros, sólo deteriora nuestras capacidades creadoras.

Acción alternativa: concéntrate en agradecer todo lo que el Universo te ha dado, haciendo cada tanto una revisión de esos regalos.

  1. Nos hace esperar resultados inmediatos

Una de las trampas del parásito mental consiste en decepcionarnos si los resultados no llegan inmediatamente. Es su manera de decirnos: “Te lo dije, nunca lo lograrás”. 

Acción alternativa: concéntrate en aquellas cosas de tu vida que han llevado largo tiempo en florecer y madurar, y observa cómo son ellas las que más felicidad te han otorgado.

  1. Nos hace esperar a que otro tome la iniciativa

Por ejemplo, en una reunión social, quizás quisieras hablar de cierto tema o proponer un brindis, pero dejas que sea otro el que “lleve la voz cantante”. En el fondo, uno siente que es mejor así, porque si fuera un error, lo estaría cometiendo otro. Sin embargo, esta actitud puede que nos haga perder una oportunidad. En algunos casos, tu idea puede ser brillante y a nadie más se le ha ocurrido, por lo que el momento pasa sin aprovecharlo.

Acción alternativa: concéntrate en la buena vibración de aquellos con los que te encuentras y déjate llevar por las ganas de compartir una idea, un recurso o simplemente tu opinión. Confía en tu intuición. 

  1. Nos hace evitar las confrontaciones a toda costa

Hace tiempo que te molesta cierta actitud de un vecino o de un compañero de trabajo pero prefieres callar y aguantar. Piensas que –de haber una confrontación– saldrías perdiendo, ya sea porque tu forma de presentar argumentos no es lo suficientemente fuerte, como porque podrías quedar ante el resto del mundo como una persona confrontativa. La verdad es que muchas veces esas conversaciones aclaratorias pueden desarrollarse en armonía y se alcanza una solución positiva para todos los involucrados.

Acción alternativa: concéntrate en el propósito de esa conversación. Si está orientada a resolver o llegar a acuerdos que beneficien al proyecto, todo saldrá bien. 

  1. Nos hace enfocar en lo pequeño

ground 0Tareas domésticas, detalles, listas de compras o pagos, el estado del tiempo… temas pequeños llenan tu atención. Mediante esta estrategia el parásito mental evita que te concentres en el GRAN SUEÑO o en aquel proyecto que podría cambiarte la vida. 

Acción alternativa: concéntrate en tus sueños, visualizando con regularidad el objetivo concretado y acompañándolo con las palabras, ensañamientos, emociones y acciones adecuadas. 

  1. Nos hace defendernos antes de que lleguen las críticas

Cuando presentas una idea o propones algo en público, estás más preparado para escuchar una crítica que un elogio. Vas a una situación así con la armadura puesta. Con el tiempo, ya no sabes reconocer si lo que te dicen es algo positivo, tan convencido de que la respuesta habitual es el cuestionamiento. El parásito mental te construye ese blindaje para aislarte y evitar los cambios

Acción alternativa: concéntrate en la idea de que las críticas son regalos que te hacen los demás: aportes fundamentales para mejorar lo tuyo. 

 18. Nos hace imaginar más lo que vamos a hacer que lo que realmente hacemos

Tienes cientos, miles de ideas. Imaginas cómo vas a hacerlas realidad. Hablas del tema con personas de confianza: “¿Sabías? Voy a poner un negocio”. “¡Qué bien!”, responde tu interlocutor, y tú te vas a tu casa conforme de habérselo contado. Sin embargo, los días pasan y no das ese paso que es necesario para comenzar. Por supuesto, las excusas y justificaciones sobran: que no hay tiempo, que no hay dinero, que primero necesitas que algo suceda… Hablar demasiado de algo, sin acompañarlo de acción, es la manera mas segura de que nunca se concrete.

Acción alternativa: concéntrate en realizar al menos una acción por día para el logro de tus objetivos.

Con el entrenamiento y la práctica regular de acciones aletrnativas, tu parásito mental irá perdiendo terreno y tu contarás con mas enrgía y poder personal para lograr tus sueños.

Flavia Carrión flavia_carrion_escribemini instagram



El sábado 6 de abril a las 10 de la mañana, te espero en el grupo de Facebook

https://www.facebook.com/groups/parasitomental

para participar de una Videoconferencia Gratuita sobre este tema.

Para participar, sumate al grupo 


Si te interesa explorar ya mismo las formas en que el parásito mental afecta nuestra vida y cuales son las técnicas de la sabiduría ancestral para revertir sus efectos, lee el libro de Flavia Carrión:

“Fuera de mi Cabeza!”, de editorial Autores de Argentina (2015). Para adquirir un ejemplar escribe a escuela@espiritualidadnatural.com

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Una respuesta a 18 acciones alternativas para combatir al parásito mental

  1. Susana dijo:

    Es cierto que el parasito mental, quiere adueñarse de nosotros, es un tema recurrente, muchas gracias por tus palabras y pondre en practica, todo lo que nos compartis.
    Bendiciones Flavia.

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