La primera mujer chamana

mujer chamanaUn texto de Flavia Carrión, basado en una leyenda nativa del Amazonas.

Chimiduye era una niña que vivía junto al río, con su familia, como tantas familias de la tribu Tukuna. Vivían junto a las selvas del río Amazonas, pero Chimiduye nunca se aventuraba mas allá de donde se extendía la aldea. Sus mayores le habían explicado que era peligroso andas por allí, ya que podía perderse o ser engañada por duendes traviesos.

Sin embargo, la curiosidad de Chimiduye era muy grande, así que un buen día decidió explorar.

A poco de entrar en la selva descubrió una hermosa mariposa de alas azules.

“Eres el ser mas hermoso que existe!” exclamó Chimiduye, y al alzar vuelo la mariposa, la niña la siguió, ansiosa por descubrir nuevas maravillas.

Cuando se dio cuenta de todo lo que se había aventurado en lo desconocido, ya era tarde… estaba perdida…

“Ayuda!” gritó, pero nadie respondió.

En un árbol vio a un pájaro carpintero y le ordenó “Llévame a casa”, pero el ave se limitó a responderle “no ves que estoy ocupado?… ay los humanos, siempre creyendo que son mas importantes que todos los demás…”

Chimiduye se fue un tanto molesta.

Mas adelante, se topó con una  gallineta. “Puedes ayudarme a volver a casa?”. El ave la miró y con voz indignada  le preguntó: “Niña: ¿a cuantas de mi familia has lanzado piedras cuando juegas con tus amigos? ¿Por que habría de ayudarte?” y se alejó protestando.

Los animales me odian!”, pensó Chimiduye, “pero no puedo evitar ser un humano!”

 Cuando ya estaba por desfallecer encontró a un grupo de monitos comiendo fruta junto a un árbol. “Bueno, al menos no moriré de hambre” se dijo, y se quedó en silencio con ellos hasta que se hizo de noche.

Pero para su sorpresa, los monitos no se durmieron. En cambio, le dijeron: “Vamos a una fiesta esta noche, ¿quieres acompañarnos?”

Cuando llegaron al lugar, Chimiduye no podría dar crédito a lo que veía: antorchas luminosas, banderines de colores, fuegos artificiales, y un gran trono en donde estaba sentado el Señor de los Monos.

Chimiduye se acercó a saludarlo pero –aterrorizada- comprobó que el mono se había convertido en un jaguar, el predador mas peligroso de la selva.

La niñita escapó corriendo y solo se detuvo para llorar, lamentándose por su situación.

“Odio esta selva! Es peligrosa y no tiene lugar para mi!”

“Estas segura?” susurró una suave voz.

La niña levantó la vista, y allí estaba! La mariposa azul que ella había seguido esa mañana.

Mientras Chimiduye se enjugaba las lágrimas la mariposa le explicó:

“Así son las cosas en la selva, hermosa niña. El mundo de ustedes los humanos es muy pequeño en comparación con todo lo que existe. Ustedes creen que solo puede concebirse la realidad de una forma, pero de este lado, todo es fluido, cambiante y maravilloso. Solo tienes que acercarte aquí con humildad y se abrirán las puertas de la magia para ti.”

Mientras decía esto, el nuevo día amaneció, y Chimiduye vio que su aldea se encontraba allí mismo, del otro lado del ancho rio.

Pero… ¿Cómo haré para cruzar?…”, dijo.

La mariposa se acercó a ella y le cantó, un antiguo canto:

“Mariposa azul, bebe el rocío… mariposa azul, bebe el rocío, mariposa azul, bebe el rocío…”

Y mientras lo hacía, la niña sintió como se iba transformando en una mariposa, ligera y brillante, y juntas, volando, cruzaron el rio.

Apenas estuvieron del otro lado, Chimiduye recuperó su forma humana…

Oh, no! Quiero seguir siendo mariposa para siempre!” protestó la niña.

No es posible”, le dijo la mariposa azul. “Tu tienes un lugar en tu tribu. Porque ahora que has estado con nosotros y probado nuestra magia, podrás explicarle a tu gente como cuidar la selva y a sus criaturas, y ayudarlos a comprender que existe un mundo mágico de posibilidades mas allá de lo que siempre han creído.”

Y así fue que Chimiduye volvió a su aldea con un par de alas de mariposa en su corazón…

y al crecer, se convirtió, en la primera mujer medicina del Amazonas…

Flavia Carrion

contacto@flaviacarrion.com.ar


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2 respuestas a La primera mujer chamana

  1. Gabrieal Cicarelli dijo:

    muy linda historia

  2. Evelyn dijo:

    Hermoso cuento. Gracias.

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