El Arte de Preguntar

preguntas y respuestas copyCuando eramos niños hacíamos muchas preguntas. Muchas mas que ahora seguramente. Algunas resultaban insólitas para nuestros mayores.

Recuerdo que de niña enloquecía a mi abuelo con preguntas como:

¿todos los caminos llevan a todos los lugares?
¿adonde vamos cuando dormimos? ¿por que no puedo ser feliz todo el tiempo?

y cosas así.

Mi abuelo, se volvía aún mas introspectivo que de costumbre y hacía silencio. Nunca me daba demasiadas explicaciones.

La búsqueda de respuestas me condujo a leer, y la ausencia de explicaciones me llevó a imaginar. Este fue el comienzo de mi pasión por los libros y por escribir.

Es que lo bueno de hacernos preguntas no reside en la respuesta que recibimos. Lo bueno de hacernos preguntas es que nos conducen a evolucionar.

Las preguntas son nuestra forma de explorar la realidad, un extraordinario don que poseemos los humanos, el cual disfrutamos de pequeños y abandonamos al convertirnos en adultos.

Cuando nos volvemos “grandes”, solo nos detenemos a preguntarnos cosas triviales y cotidianas como ¿donde dejé las llaves del auto? o ¿que comemos esta noche?

Pero… ¿y las Grandes Preguntas?

Quizás tenemos miedo a preguntar, o sencillamente, las hemos abandonado por el camino.

Aquí te entrego algunas recomendaciones para recuperar el arte de preguntar, aprovechando nuestro don natural humano para impulsar nuestra evolución:

1. Hacernos preguntas puede ayudarnos a salir de los círculos viciosos de las conductas repetitivas, como por ejemplo, cuando nos preguntamos ¿por que reacciono siempre de la misma manera? o ¿por que atraigo siempre personas con las mismas características?

2. Abrir el día con una pregunta disparadora, si está bien construida, puede marcar una diferencia positiva, por ejemplo preguntarse: ¿de que manera puedo convertir este día en una experiencia maravillosa?

3. Preguntarnos ¿que es lo que yo quiero en realidad?, nos puede ayudar a discernir entre lo correcto y lo incorrecto ante cualquier decisión, evitando dejarnos llevar por la opinión de los otros.

4. ¿Que es aquello que no se y me gustaría saber? puede orientar la búsqueda cuando nos encontramos desorientados en cuanto a los siguientes pasos en nuestro crecimiento.

5. ¿Por que acepto tal situación si no es lo que me gusta? puede convertirse rápidamente en el descubrimiento de estrategias para el cambio que ni imaginabas.

6. En situaciones de crisis, preguntarse ¿que estoy aprendiendo con esta situación? o ¿cómo puedo dar lo mejor de mi para resolver esto?, nos saca del rol de víctima y nos vuelve mas alertas para encontrar soluciones.

7. Las grandes preguntas existenciales, como ¿Que hay mas allá de la muerte? ¿Cómo es Dios? ¿Cual es el sentido de la vida?, quizás no reciban respuesta pero son imprescindibles para vivir en paz espiritual.

A veces solo nos acordamos de hacerlas cuando estamos ante un duelo, pero en esos momentos no estamos en condiciones de formularlas, por lo tanto, aprovecha los momentos en que no estás atravesando una situación desesperante para explorar aquello que en su momento, necesitarás saber desde tu propia sabiduría interna, la que se siente.

Cualquiera de estas preguntas tendrá un efecto expansivo: se presentarán nuevas situaciones, señales, mensajes inesperados y certezas llegadas desde el fondo de tu corazón.

Es que el Universo solo está esperando que le preguntes, para compartir contigo la verdad que estás buscando.

(c) Flavia Carrión

contacto@flaviacarrion.com.ar


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